Últimamente se han puesto muy de moda las semillas de Chía y se dice que entre sus propiedades “mágicas” está la de adelgazar.

Es cierto que las semillas de Chía reducen el apetito y pueden ser un buen complemento para incluir en nuestra dieta diaria, pero deberíamos de hacer un cambio de hábitos para que ayude a la reducción de tallas y grasa. Si estamos dispuestos a realizar el cambio de mentalidad y en consecuencia de hábitos, las semillas de Chía pueden contribuir a reducir esos kilitos de más.

Aparte de no contener gluten, contienen muchos nutrientes como el calcio, boro (que ayuda a la fijación del calcio), potasio, hierro, omega3, magnesio, manganesio, vitamina C, vitamina E, antioxidantes… etc. Como dato a tener en cuenta, tienes 2 veces más de proteína que cualquier semilla, 3 veces más de hierro que las lentejas, 5 veces veces más calcio que la leche entera, 3 veces más de antioxidantes que los arándanos, 2 veces más de potasio que los plátanos, 7 veces más de omega3 que el salmón… .

Sus principales propiedades son:

.-Están indicadas para diabéticos, los azúcares que aportan son de lenta absorción.

.-Aportan energía, ello es debido a todos los nutrientes que poseen.

.-Hidratación, ya que alcanzan su peso en agua por 10.

.-Ayudan a moderar el apetito ya que, debido al contenido en fibra, son digestivas y saciantes.

.-Poseen un efecto antiinflamatorio.

.-Ayudan a mejorar e incrementar la masa muscular.

.-Reducen el dolor articular, dicho beneficio es gracias a la aportación de omega3.

.-Colaboran en la eliminación de líquidos y toxinas, esto se traduce en depuración del organismo.

CONCLUSIÓN:

Se trata de un complemento más que aconsejable para añadir a nuestra rutina alimenticia, pero teniendo siempre en cuenta que se trata de eso, de un complemento, no caigamos en el error de pensar que un alimento, un medicamento, y/o en general un producto, por sí solo puede ser “mágico”.